sábado, 19 de septiembre de 2015

LA INSEGURIDAD CIUDADANA EN EL PERÚ

     El Perú es uno de los países de Latinoamérica con alto grado de inseguridad ciudadana, esto obstaculiza gravemente el crecimiento económico y la reducción de la pobreza. La inseguridad ciudadana es básicamente la existencia de un peligro o riesgo que afecta directamente a la ciudadanía; sin embargo, la falta de datos precisos impide formular en forma adecuada el problema. Aunque no se tengan estudios concluyentes, según una encuesta realizada por RPP gracias al Instituto de Integración,se estima que el 82% de la población peruana se siente insegura al transitar por los espacios públicos.

     La inseguridad generada por la presencia de la violencia y la delincuencia no es un problema reciente en la sociedad peruana. Con el advenimiento de la crisis económica en la década de los ochenta, se cierra una época en la cual el crecimiento económico y las características del Estado permitieron un incremento de la participación de ciertos sectores importantes de la población. Posteriormente, el Perú pasó a ser víctima de la principal organización terrorista peruana, “Sendero luminoso”; cuyo líder, Manuel Rubén Abimael Guzmán Reynoso, fue capturado en 1992; y uno de los más sangrientos actos delictivos cometidos fue la muerte de María Elena Moyano, quien murió a causa de una bomba que despedazó su cuerpo. Con ello se creyó haber superado el escenario vivido, lleno de muertes y sangre; sin embargo, es muy  claro que no significó mucho para la erradicación de la delincuencia.

     Kris Bonner dice: “el interés de la población que hace referencia a la delincuencia ha aumentado enormemente en los últimos años. La seguridad es una condición necesaria para el funcionamiento de la sociedad y uno de los principales criterios para asegurar la calidad de vida”.

     La inseguridad ciudadana ha sido producida por diversos factores; tales como el desempleo, una situación que implica la falta de sustentación económica generalmente experimentada por la población juvenil; la pobreza, situación o condición socioeconómica de una parte de la población que carece de recursos para alcanzar un adecuado nivel y calidad de vida; la drogadicción, consumo recurrente de drogas ilícitas o el uso indebido de medicamentos recetados ejecutado principalmente por los jóvenes; la corrupción política, el mal uso del poder público de las autoridades para obtener una ilegítima venta que se realiza de forma secreta y privada; asesinatos, un delito que atenta contra la vida humana; robos, el apropiarse de algo ajeno por medio de la fuerza o por intimidación; desigualdad social, el trato diferente a personas que se encuentran en distintas situaciones socioeconómicas en un contexto de lucha y competencia; poco acceso a la educación, docentes y alumnos se encuentran inmersos en los procesos que actualmente caracteriza a la sociedad; las extorsiones, los fraudes, los sobornos; el narcotráfico, exigido por las variaciones de los precios internacionales de los estupefacientes y las políticas de interdicción llevadas a cabo en la región latinoamericana.

     Las consecuencias de la inseguridad ciudadana son la violación de los derechos humanos, el consumo excesivo y adicción a las drogas, accidentes de tránsito, la incapacidad institucional para hacer frente a este problema, formas de defensa tomadas por los ciudadanos, extensión de la violencia, el abuso sexual, secuestros o raptos, la subsistencia a pesar de la delincuencia, la gente al carecer de recursos busca obtenerlos de manera facilista (robos, prostitución, etc.), facilita acciones criminales (narcotráfico, extorsiones, etc.), la disminución y temor de la población por los asesinatos, discriminación hacia ciertos grupos de la población, falta de credibilidad de las autoridades políticas, debilitamiento de ciertas organizaciones sociales, crisis de normas o reformas en materia de seguridad establecidas por el Estado, inestabilidad de la sociedad.

     A inicios del año 2012, el Perú contaba con un gran porcentaje de delincuencia (26,3%), falta de empleo (26,5%), y otros problemas (47,2%) que favorecieron el crecimiento de la inseguridad ciudadana. Hasta inicios de este año, se ha podido determinar que los robos (16,7%), las estafas (8,4%), los intentos de robos (7,2%), las amenazas e intimidaciones (3,3%), constituyen las formas más comunes en que se manifiesta la inseguridad ciudadana. Todas estas cifras son expresadas gracias a estudios realizados por el INEI (Instituto Nacional de Estadística e Informática).

 

     Sin embargo, es muy clara la postura que asumen las autoridades frente a este problema, minimizando así la función y responsabilidad que tienen en la lucha contra la inseguridad ciudadana; teniendo en cuenta que todo gira alrededor de las decisiones de la Policía Nacional del Perú y Serenazgo en el marco de los comités provinciales y distritales, es que se desarrollan estrategias de solución que hasta el momento no han significado un gran aporte para la lucha contra este problema. La Policía Nacional del Perú, como organismo del Estado constituye otra instancia central en las estrategias destinadas a combatir los factores que afectan la seguridad de los ciudadanos, los organismos de orden y seguridad forman parte del aparato del Estado y, por tanto, del sistema parcial de la política. Las municipalidades, como unidades autónomas del sistema político, han constituido punto central en la discusión de la Seguridad Ciudadana y en la elaboración de planes de prevención y control de la delincuencia en la escala local, cuya finalidad es la de internalizar en el vecino la "Conciencia deSeguridad", arma efectiva y fundamental para luchar contra la criminalidad y la violencia urbana.

      Las juntas vecinales son grupo de vecinos voluntarios que radican un determinado lugar o centro de labores que se organizan para recibir capacitación y realizar acciones preventivas para mejorar los niveles de seguridad de su respectiva jurisdicción. La PNP en convenio con el Ministerio de Educación ha implementado con éxito el programa de Policía Escolar con la finalidad de prevenir los riesgos de la población estudiantil sobre todo en los Centros Educativos estatales, fortaleciendo el liderazgo y la autoestima de los estudiantes, resaltando los valores morales y establecer una relación de policía como amigo.

       Todos los años se plantean estrategias de gobierno que marcan la lucha contra este problema. En primer lugar, hay que tener un buen diagnóstico y entender el problema. Dejar atrás lo más emocional, lo más primitivo, lo más intuitivo; el linchamiento, por decirlo de alguna manera. Un segundo tema es que el Estado debe tener una política pública, y este tiene que ser fruto de una discusión nacional; tiene que haber coherencia entre el Congreso y el Ejecutivo; tiene que haber estrategias de largo y mediano plazo; tiene que haber asignación de recursos acorde con prioridad que se le quiera dar. En tercer lugar, se debe continuar y profundizar la reforma de la Policía Nacional, hoy abandonada a su suerte. La Policía no es la única institución importante para enfrentar el problema, pero es sin duda clave. Si no es eficiente, cercana a la población, profesional y honesta, todo lo demás se cae. En cuarto lugar, hay que redefinir las prioridades internas en la Policía. Por muchas razones, la Policía ha tenido como última prioridad la seguridad ciudadana.Con una aguda escasez de efectivos y dado lo imperioso de las amenazas o el impacto político inmediato de los acontecimientos, sus prioridades han estado vinculadas a otros temas; antes al terrorismo y hoy al mantenimiento del orden público.

      Aparte de ello, es fructífero desarrollar formas de prevención, siendo estas de tres tipos:La primera, la situacional, tiene por objeto reducir los incentivos para el delito al aumentar las dificultades y los riesgos para el delincuente. Un candado, una reja, una alarma son los típicos instrumentos a través de los cuales se hace prevención situacional. También se logran similares propósitos cuando se ilumina una calle peligrosa, se clausura un local donde se expenden bebidas alcohólicas ilegalmente y se restablece el orden en el escenario urbano. La segunda es la social, y persigue actuar sobre las condiciones que dan pie a los hechos delictivos, los llamados factores de riesgo. Mientras que la prevención situacional actúa sobre el entorno, la social lo hace sobre las circunstancias que pueden llevar a alguien a delinquir.Los factores de riesgo más conocidos son el alcohol, las drogas y las armas de fuego. El trabajo con jóvenes o niños de la calle es otra forma de hacer prevención social. En el Perú, Cedro tiene una experiencia muy rica y alentadora con estos grupos especialmente vulnerables; sin embargo, la acción del Estado es casi inexistente.La tercera forma de prevención es la comunitaria, que combina aspectos de las dos primeras, pero que lo hace desde el involucramiento de la comunidad. Es gracias al papel que esta juega que se identifican las circunstancias del entorno que favorecen el delito y los factores de riesgo, así como a los grupos vulnerables que son necesario atender prioritariamente.

      Así, en el intento por participar en la lucha contra este problema, desde los ámbitos del poder institucional, se confunde participación con información. Sin embargo, la información es sólo el primer nivel, o requisito previo, por el que se abren vías para la participación. Así podemos distinguir los siguientes niveles:1. Información/Formación. Tener información suficiente sobre cualquier actuación pública es imprescindible para que pueda existir la participación de los afectados por dichas actuaciones. Información implica también formación: la información que no es entendida no sirve, por lo tanto a veces es necesaria una labor previa de formación. Por ejemplo, para iniciar un proceso de participación ciudadana en urbanismo es necesario informar no sólo de lo que el ayuntamiento quiere realizar sino, previamente, de las diferentes posibilidades existentes con arreglo a las normativas legales, las repercusiones económicas y sociales de los procesos urbanísticos, etc.2. Consulta y Debate. Significa que los afectados den su opinión, realicen sugerencias y alternativas, y se abra una fase de diálogo entre administración y ciudadanos. Esta segunda fase es la continuidad natural de la anterior. Después de la información entendida los ciudadanos darán su opinión de una forma madura.3. Participar en la gestión: la gestión compartida o trabajo en común (Cogestión). Toma de decisiones conjunta y ejecución compartida por los miembros de una colectividad. Es el nivel de la participación que tiende hacia formas de cogestión y autogestión ciudadanas (hablaba de ocho niveles de participación, incluyendo los tres citados. La participación ciudadana son mecanismos que pretenden impulsar el desarrollo local y la democracia participativa a través de la integración de la comunidad al quehacer político. "Está basada en varios mecanismos para que la población tenga acceso a las decisiones del gobierno de manera independiente sin necesidad de formar parte de la administración pública o de un partido político".

      En conclusión, salta a la vista el desigual desarrollo de criterios en torno a lo que es la seguridad ciudadana. En las entrevistas realizadas tanto al personal de la Corporación Metropolitana de Seguridad y Convivencia Ciudadana como de FLACSO se evidencia una preocupación por superar el concepto de seguridad pública y avanzar hacia el de seguridad ciudadana, donde la Policía, juntamente con la ciudadanía, los órganos encargados de la justicia, el sistema carcelario, los medios, instituciones municipales y otras, confluyan en una visión integral del problema y participen activamente en las soluciones. En cambio, en las personas entrevistadas de la Policía predomina un concepto de seguridad pública: la seguridad está a cargo de la Policía; la participación ciudadana no tiene otro propósito que el de coadyuvar para que la Policía cumpla con su misión; la articulación con otros sectores, como el Municipio, es una oportunidad desde el punto de vista de la generación de recursos para la mejor dotación de equipos.
 BIBLIOGRAFÍA: 
·        http://www.monografias.com/trabajos68/seguridad-ciudadana/seguridad-ciudadana3.shtml#ixzz3jenGSxsF 
·       http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/9387/Manuel%20Ruben%20Abimael%20Guzman%20Reynoso 
·        http://definicion.de/inseguridad/#ixzz3jeh6b6Y4 
·        http://ceyato.blogspot.com/ 
·        http://www.monografias.com/trabajos82/seguridad-ciudadana-peru/seguridad-ciudadana-peru2.shtml#ixzz3jeZcEbv3 
·        http://www.inei.gob.pe/biblioteca-virtual/boletines/estadisticas-de-seguridad-ciudadana/1/·       http://www.iidh.ed.cr/comunidades/seguridad/docs/seg_docpolicia/seguridad%20e%20inseguridad%20ciudadana-ayestas-polyseg-2006.pdf 
·        https://www.youtube.com/watch?v=Y1srRann3Nk 
·        https://www.youtube.com/watch?v=R5aaC6f8SiI



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